jueves, 15 de diciembre de 2011

Jamás un clon, siempre vintage

Podeis hacer la prueba. Sentaros en cualquier café, parque o paseo y mirad una a una a las personas que pasan por delante. A veces me asusta ver a tantos clones juntos. La respuesta: la globalización. Impuesta por supuesto y por una cuestión meramente práctica, económica y política. Cuanto más iguales seamos más faciles de controlar. Así de claro. Cuanto más iguales vayamos vestidos más ganancia ya que se producen prendas por miles de millones, no se complican creando. Con un patrón vale para todos. Una mujer que me inspira, Coco Chanel, siempre decía "Todo lo que es moda se pasa de moda". Pero, la pregunta es...¿quién dicta lo que es moda?.  Y por tanto, ¿quién se encarga de decir lo que hay que ponerse?. El vestirse ha pasado de ser una necesidad a un negocio, como todo. Nada de malo en ello, de los negocios viven familias. El problema está en que la moda "impuesta" es cada vez de peor calidad, de peor diseño, cada vez menos creativa, está todo o casi todo inventado...y encima es cada vez más cara en relación a su calidad. Amantes de la moda como yo seguimos fielmente la tendencia "Vintage" que no es más que la pasión por vestirnos bien, con prendas de calidad y sobretodo, prendas únicas, de las que no las hay en la xs, s, m. xl, y xxxxxl....
La Elegancia femenina de la moda en los años 30´s y40´s.
Vernos guapos nos ayuda a sentirnos bien, quien no lo reconozca, miente. Con una prenda "Vintage" puedes apreciar su delicada forma, tela y talle. Incluso la etiqueta.  No como esas etiquetas de plástico, horribles, que ponen miles en una prenda, pican y si las cortas sin tijera te cargas la camiseta... Antes las etiquetas eran cosidas con mimo y eran de tela. Estos atributos son difíciles de vislumbrar en una prenda actual ya que el sintético impera y los patrones industriales también, pero, cada vez somos más los que nos negamos a esa globalización, a ponernos lo que lleva todo el mundo, a ser sinceramente clones estéticos.
También prolifera en el mundo de la moda actual  la que se denomina massclusivity o exclusividad de masas. Una tendencia propia de los clones adinerados, fans de las marquitis o personas anuncio, lo mismo me da. Lo que intento decir, sin ofender a nadie, este es mi blog y digo lo que pienso, es que actualmente se nos está diciendo como vestirnos , a través, de la oferta textil a la que la mayoría puede acceder por cuestión económica, pero, lamento pensar que cada día se viste peor, al menos a mi juicio.
 El otro día aluciné viendo un reportaje sobre la colaboración de Versace para H&M. Una cola interminable de las que se hacen llamar "victim fashion" esperaba la apertura de la tienda de la calle Gran Vía en Madrid. A todos se le ponía una pulsera fosforita horrible como pase "vip" a la jornada de compras. Se les permitía comprar un tope de prendas y en un tiempo concreto. Increíble. Una multinacional que pone reglas al más puro estilo boutique vip o para minorías.
Otro de mis iconos, la bella Brigitte Bardot en los 70´s.
Los precios, abusivos por supuesto. Teniendo en cuenta que no estás comprando algo exclusivo, es increíble de lo que es capaz la gente por tener una prenda de un diseñador al que por lo habitual no puede acceder por sus altos precios. Por imagen, por dar una imagen.
La calidad ha mermado y mucho, también el diseño, por eso, los amantes del buen armario encontramos nuestro paraíso en tiendas de auténtico "Vintage". Que no es lo mismo que "retro" o "second hand".  En estas tiendas vintage podemos disfrutar de un vestido de los años cuarenta de terciopelo de verdad, una prenda de un gran diseñador creada en los sesenta, cuando no fabricaba sus prendas por millones, ropa única que no encontramos bajo ningún concepto, ni en las multinacionales, de bajo coste, ni en las boutiques provincianas de altísimos precios. 
Creo que la moda ha perdido elegancia y la estética es cada vez peor. Si comparo fotos de moda como las que os muestro de épocas anteriores o vintage y las comparo con iconos de la moda actual....en fin, que Lady Gaga, marque tendencia o Shakira...pues no me convence. Sobran más valoraciones por eso prefiero y me declaro, una auténtica chica vintage. Sólo encuentro prendas interesantes si viajo como mínimo 30 años atrás. El porqué, es sencillo. Las prendas vintage son irrepetibles en diseño y calidad y este es un valor incalculable que aún a la gente que ama la moda pero que no distingue vintage de retro le cuesta creer o le cuesta pagar. Os recomiendo un paraíso en esta materia, www.marnichloe.com. Un showroom vintage en el que encontraréis sólo cosas únicas, ni reproducciones, ni copias, ni clones, la moda es un arte y crearla a gran escala y en muchos casos, a un altísimo precio, la convierte en un simple negocio en cadena, como hacer salchichas y es cuando el arte se esfuma.
Algo que no soporto tampoco es que grandes firmas más que famosas y con ingresos multimillonarios produzcan sus colecciones a bajísimos precios a costa de explotar a niños de países pobres u otros que como materias primas para sus zapatos se encaprichan en matar a bebés de cocodrilos u otros cientos de animales. ¿Lujo?. Para mí llevar un cadáver, no es sinónimo de lujo, más bien de vulgaridad, el lujo tiende a ser vulgar, porque se manifiesta en la mayoría de ocasiones como algo ostentoso. Prefiero la sencillez.
En fin, larga vida a la moda, al arte de crear y al vintage. Inigualable, puro e inimitable. Y no a los clones. Si cada persona es irrepetible poco significado tiene que nos vistamos todos igual. Por suerte, internet es nuestra salvación. Hay miles de oasis de ropa vintage como el que os he recomendado en los que podemos nutrir nuestro armario de piezas únicas y no de simples reproducciones.
Recomiendo una lectura  respecto a todo este asunto de los clones. "El rebaño humano" del filósofo David Icke. En su lectura comprobaréis como predomina ese empeño en uniformarnos y tratar a la humanidad como un rebaño, para, fácilmente, manejarlo.
Resistiros.

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